En una de tus múltiples escapaditas, has llegado hasta Roma, la “ciudad del amor”. Y ya que estás aquí ¿cómo marcharte sin visitar el Vaticano? Siempre has pensado que es uno de los imprescincibles ¿cierto? 

En el post de hoy te contamos algo que deberías saber antes de llegar hasta allí.

QUÉ VER:

  • La Basílica de San Pedro: En esta iglesia el Papa celebra las liturgias más importantes. Su entrada es gratuita y dentro podrás contemplar La Piedad de Miguel Angel. La visita a la cúpula supone un cargo adicional.
  • Plaza San Pedro: de espectaculares dimensiones, lo más impresionante son sus palastras y columnas, así como el obelisco y las fuentes.
  • Capilla Sixtina y Museos Vaticanos: aquí se guardan los mayores tesoros del Vaticano. En la capilla Sixtina está prohibido tomar fotografías tanto con flash como sin él, para mantener su conservación.
vaticano1
Fotografía: http://www.cenacat.org

Las filas que se forman  en temporada alta pueden llegar a ser interminables e incluso rodear la Basílica de San Pedro. Es probable que no hayas reservado la entrada y que tu corta estancia en Roma no te permita volver al día siguiente. No te preocupes, el Vaticano ya ha pensado en eso y no quiere que te vayas de vuelta a tu casa sin entrar a conocer su morada. Así que mientras aguardas tu turno en medio de una inmensa cola algunos guías se acercarán hasta tí para ofrecerte una visita guiada a un precio ligeramente superior al de la entrada general. El procedimiento es muy sencillo: si aceptas la oferta (40-50 euros) accedes directamente evitando las esperas. O mejor dicho, pagas para que te dejen colarte. Sí, es así, como lo oyes, pasas por delante de toda esa gente que está esperando y sobre la que tendrás preferencia absoluta. Incluso quien haya adquirido las entradas anticipadamente por internet debe esperar. Teniendo en cuenta que cada cierto tiempo puede entrar un número determinado de personas, sí, te estás colando. Tú pasas, y en consecuencia ellos tienen que esperar más. Hasta donde llegaron nuestras investigaciones, y según la versión de los guías, es legal y el Vaticano lo permite, pero a costa de quedarse con un porcentaje del plus que te están cobrando. Es decir, si pagas más, entras antes.  Una vez más, el dinero mueve montañas, o en este caso, colas.

No, no es directamente el Vaticano quien te ofrece esta opción, sino que existen una serie de pequeñas oficinas de guías turísticas situadas cerca de la entrada que son las que te ofrecen la visita a precios muy dispares. Un mismo guía nos hizo dos ofertas diferentes en el transcurso de 15 minutos. Desconozco si estas oficinas las gestiona directamente el Vaticano o son de índole privada.

De tí depende entrar en el juego o quedarte al margen. Y en caso de estar equivocada, agradecería inmensamente que alguien me lo aclarase… El negocio del turismo aún consigue sorprenderme…

Anuncios