Si te has decidido a hacer clic y leer este post, es probable que  tengas planeado  viajar y algún miedo esté invadiendo tu cerebro. ¿Cierto? Tal vez hayas viajado ya pero los viejos o nuevos miedos continúan ahí, sin disiparse. Puede ser que hayas tenido alguna experiencia negativa en alguno de tus viajes y el miedo te bloquee. O tal vez seas una persona a la que todo en general le causa temor. Esperemos que no seas una/a súper  valiente que visite el post para reírse de los miedos ajenos 😉

Todas las emociones cumplen una función, incluso las que consideramos como negativas. Dichas funciones pueden ser adaptativas, sociales o emocionales. Es decir, que todas las emociones que sentimos sirven para algo: como protección ante determinadas situaciones, como motivadoras o inhibidoras de la relación social…

Efectivamente, el MIEDO es la respuesta que da nuestro organismo ante una amenaza o lo que percibimos como tal, lo cual provoca una reacción por nuestra parte: la evitación o escape, el afrontamiento, etc.

Por lo tanto, lo normal es sentir todas esas emociones. El problema es cómo gestionamos esas emociones.

LO QUE MÁS TEMEMOS CUANDO VIAJAMOS:

Aunque no lo creas, el miedo antes y durante los viajes es más común de lo que parece.A veces escondemos nuestros propios miedos porque pensamos que un “experto viajero” no puede tener miedo a viajar. ¿Sería una incongruencia, verdad? Siento decirte que no. Eso sería aceptar la famosa frase que dice que “los hombres no lloran”. Totalmente en desacuerdo: Los hombres lloran y los grandes viajeros sienten miedo. ¿Pero, cuáles son esos miedos? Aquí van los nuestros (más bien “los míos”, que no son pocos): creo que puedo agrupar casi todos los miedos viajeros generales en mí misma…

LOS MIEDOS DE MOTXILATRAVEL:

Aunque de pequeña parecía que me iba a comer el mundo y solo me daban miedo los perros y la velocidad, a medida que fui creciendo los miedos o temores fueron aumentando: están los que nos transmiten nuestros familiares, la sociedad o los que nos inventamos nosotros mismos. Ah! y los reales…

  1. Miedo a volar: Mi primer vuelo fue de menos de una hora de duración. Recuerdo que durante el despegue estaba petrificada y totalmente rígida (así como cuando montas en el Dragon Kahn) mientras mis amigas se reían de mi parálisis total. No era capaz ni de parpadear. Horas antes de mi segundo vuelo sufrí somatizaciones varias (era una avioneta de 18 plazas bastante destartalada, y ruidosa como un tren del siglo XIX). Hoy en día, soy capaz de dormirme durante el despegue y el aterrizaje… MIEDO SUPERADO!!!
  2. Miedo a los animales: sigo teniendo miedo de los perros callejeros (supongo que será porque un San Bernardo me tumbó cuando tenía 2 años y me robó mi bocadillo, eso queda en el subconsciente! sobre todo el robo del bocata 😉 ), a los caballos (por la mordida en el muslo que sufrí), a las arañas, las serpientes, incluso a las lagartijas (también me mordió una en el dedo meñique xD). Luego me sorprendo a mí misma contemplando una tarántula en un árbol, en plena selva amazónica peruana, sacándole fotos tan tranquila y sin temor… Incomprensible. Dejémoslo en MIEDO SUPERADO SEGÚN EL CONTEXTO. Veremos qué tal me va en Costa Rica… ya estoy visualizando cómo me come un cocodrilo americano 🙂 …enterita…
  3. Miedo a que me pase algo: a que me roben y me hagan daño, a que me violen, al dengue, al zika, la malaria, a tener un accidente… Hace unos años una amiga murió atropellada en Essaouira, Marruecos. Y yo me encontraba a menos de 3 horas de distancia, en Marrakesh… MIEDO NO SUPERADO, AÚN.
  4. Miedo a viajar sola: es una asignatura pendiente, que tengo en mente probar algún día. Aún no he tenido la oportunidad ni la he buscado. Dí el primer paso comprando el libro “Viajeras” que os recomendé en el post de mis #LecturasViajeras del mes de marzo. MIEDO A SUPERAR, PROGRAMADO.

Realmente, podría concentrar todos esos miedos en uno: Miedo a lo desconocido. Normalmente, estos temores (que no fobias) suelen ir disipándose cuando llego al destino elegido y voy conociendo el terreno.

¿CÓMO GESTIONAR ESOS MIEDOS?

Sólo hay una manera: ENFRENTÁNDOLOS PARA TRABAJARLOS E INTENTAR SUPERARLOS, o al menos controlarlos. También tenemos la opción de quedarnos en casa, pero no la contemplamos. Sería el miedo el que estaría ganando la partida. Hay cosas maravillosas en el mundo que no tenemos  intención de perdernos…

Cuidado con la manera de trabajar esos miedos!! La terapia de choque no siempre funciona sino que puede ser contraproducente! Lo mejor es ir trabajándolos de forma gradual y progresiva o ir buscando estrategias que nos permitan afrontarlos. Si te interesa, puedo contarte cuáles utilizo yo… Y recuerda:

“QUEDARSE EN LO CONOCIDO POR MIEDO A LO DESCONOCIDO, EQUIVALE A MANTENERSE CON VIDA PERO NO VIVIR…”

Viajar como superación de los propios miedos y salir de zona de confort Vídeo explicativo: “Zona de confort”

¿Cuál es el tu mayor #miedoviajero? ¿Con cual te identificas? Reeditaremos el post con vuestros temores más ocultos, más sorprendentes, más irracionales o reales! Anímate a contarnos tus secretos!!

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